sábado, 23 de abril de 2011

LAS TOXINAS DE NUESTRO ORGANISMO

En la sociedad del primer mundo ó sociedades  occidentales, el progreso ha ido  unido  a la contaminación del aire del agua y de la tierra. Esta contaminación está teniendo consecuencias  seria sobre los  organismos vivos; las plantas, los animales  y el hombre.
El hombre y su cuerpo están “contaminados” no solo por agentes externos  derivados del progreso, sino también en gran medida por la elección de una alimentación en muchos casos equivocada.  Muchas veces  se come y se bebe por encima de nuestras necesidades, además se consumen fármacos y se vive de forma sedentaria y casi nunca se limpia o se desintoxica el organismo esto trae consecuencias que acaban acumulando cantidades de tóxicos, venenos y desechos, cuando ésta situación persiste por mucho tiempo  o es muy intenso el organismo acelera su envejecimiento y/o  aparece la enfermedad.

El hombre actual de alguna forma u otra esta eligiendo “auto intoxicarse” sometiendo su cuerpo a todo tipo de agresiones de forma consciente o inconsciente. Sin  embargo,  con disciplina   y cierto conocimiento la enfermedad puede resultar  un agente  de cambio ó una oportunidad. Es decir, la enfermedad nos va a permitir introducir cambios en la alimentación, cambios en la forma de vida, cambios en hábitos incorrectos etc. En consecuencia el hombre también puede decidir sanarse ó vivir en homeostasis.
La presencia de toxinas en cantidades pequeñas en el organismo es algo natural, lo que no es natural es su acumulación en pequeñas cantidades. El cuerpo humano posee cuatro órganos principales que se encargan de liberarnos de las toxinas: el hígado, los riñones, los pulmones y la piel.
Las toxinas proceden de dos vías
1.) Del desgaste de nuestros tejidos es decir, las células que mueren cada día ó los glóbulos rojos muertos etc.
2.) La degradación de los alimentos ingeridos, estas son las mas abundantes, debido a que comemos más de lo que nuestro organismo “quema” es capaz de metabolizar esta vía es la causante de la acumulación de toxinas. Por otro lado, tomemos también consciencia sobre las sustancias tóxicas ó venenos las que llegan a nuestro organismo desde el exterior.
El conocimiento de todo lo expuesto abre una puerta a reconsiderar y a preguntarnos que podemos hacer para mejorar, para prevenir, para dejar de estar enfermos; es decir para sentirnos bien en equilibrio con nosotros mismos, con los alimentos y así gozar de salud.
El primer paso es comprender que nuestro organismo es un conjunto de células, y que estas al agruparse forman los órganos. Las células son las unidades de vida más pequeña pero dependen del medio donde se encuentran porque no se pueden desplazar. Tanto el oxígeno como los nutrientes se les han de suministrar y los desechos que producen han de serles retirados. Los transportistas son los líquidos orgánicos (la sangre, la linfa y los sueros celulares).
Si nuestro cuerpo es un 70% líquido y las célula son dependientes de los líquidos por tanto es esencial que este medio líquido esté puro. El cuerpo dispone de varios emuntorios para mantener la limpieza  de estos líquidos orgánicos. Sin embargo, si los desechos y las toxinas son abundantes y los emuntorios perezosos el terreno acumula desechos. Las células se ven obligadas a vivir en líquidos sucios, lo cual implica que ni  el oxígeno ni los nutrientes van a poder llegar a ellas. Aquí comienza una larga cadena; las células no pueden hacer su trabajo, tampoco los órganos compuestos de ellas, estos van a parar o disminuir su cometido y los desechos no paran de acumularse y no solo en una parte del cuerpo, y que por la circulación continua de los líquidos se acaban repartiendo y extendiendo por todo el cuerpo. Los puntos débiles de cada organismo serán los primeros en “atrofiarse” en cuanto haya acumulación de desechos.
La enfermedad debe ser comprendida como los esfuerzos del organismo para limpiarse, para purificarse ante la invasión de toxinas o acumulación de desechos  el cuerpo no se queda parado, usa su sabiduría y pone a trabajar el emuntorio correspondiente vómitos y diarreas para las vías digestivas, orinas espesas, olorosas,  oscuras para la vía renal, sudores o granos por vía cutánea y mucosidad por la nariz  o bronquios.  Cuando por ignorancia una enfermedad es”reprimida” o”eliminada” la fuerza vital seguirá luchando con otros intentos purificadores y buscará otras salidas. De ahí que aparezcan las recaídas continuas que acaban debilitando el organismo del  enfermo.
EN SINTESIS: se puede decir “QUE ENFERMEDAD ES UN ESFUERZO DEL CUERPO POR LIBERARSE DE TOXINAS”
La curación de una enfermedad sucede cundo el cuerpo ha conseguido expulsar los desechos y el terreno ha sido purificado.
En una primera etapa la purificación viene de la mano de  ayunos, limpieza y drenajes. Asimismo posibilitará a otros cambios ligados a hábitos cotidianos, a la ruptura de  estructuras mentales y emocionales. Es decir, contribuirá a una APERTURA DE CONSCIENCIA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario