En la sociedad del primer mundo ó sociedades occidentales, el progreso ha ido unido a la contaminación del aire del agua y de la tierra. Esta contaminación está teniendo consecuencias seria sobre los organismos vivos; las plantas, los animales y el hombre.
El hombre y su cuerpo están “contaminados” no solo por agentes externos derivados del progreso, sino también en gran medida por la elección de una alimentación en muchos casos equivocada. Muchas veces se come y se bebe por encima de nuestras necesidades, además se consumen fármacos y se vive de forma sedentaria y casi nunca se limpia o se desintoxica el organismo esto trae consecuencias que acaban acumulando cantidades de tóxicos, venenos y desechos, cuando ésta situación persiste por mucho tiempo o es muy intenso el organismo acelera su envejecimiento y/o aparece la enfermedad.
